Si bien en los últimos 15 años la deuda externa del sector privado a nivel de la región latinoamericana se ha triplicado, como señala un informe de la Fundación Jubileo; en el caso de Bolivia, está situación representa el más bajo de la región, incluso inferior al 17% promedio con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) de la deuda externa pública que tiene el país con los acreedores internacionales, tanto multilaterales y bilaterales.